| |
La frase circula entre adolescentes y se multiplica en las redes sociales en videos y memes; del argot propio de una generación atravesada por Internet y los videojuegos a los torneos públicos en plazas.

Adolescentes en torneos de "farmear aura".
Captura de video
Gisela Antonuccio, en La Nación — Hay un territorio incierto entre la moda y la permanencia de una palabra. Allí, los lingüistas esperan que el tiempo haga su trabajo, mientras buscan señales que mitiguen la angustia silenciosa de los lexicógrafos.
«Farmear aura» acaba de entrar en ese territorio. La expresión circula entre adolescentes, se multiplica en las redes y designa, con el lenguaje propio de una generación atravesada por Internet y los videojuegos, conductas que hasta hace poco podían nombrarse de otra manera. Su expansión parece evidente. Su futuro, sin embargo, no.
[…] Santiago Kalinowski, director del Departamento de Investigaciones Lingüísticas y Filológicas de la Academia Argentina de Letras, lo plantea desde el otro extremo del proceso: antes de que un diccionario pueda registrar una palabra, primero tiene que existir una comunidad que la sostenga.
«Tiene que pasar que los hablantes la incorporen, que se asiente», señala. La frase contiene una de las dificultades centrales del trabajo lexicográfico. Los especialistas pueden detectar una palabra, documentar su significado, establecer su categoría gramatical y rastrear sus apariciones. Pero el paso decisivo no depende de ellos.
«Un poco esa es la angustia del lexicógrafo: documentar significados, categoría gramatical, todo ese trabajo, que al final depende de que la comunidad lingüística siga usando la palabra», explica.
Las redes, además, no producen un único lenguaje juvenil. Hay comunidades gamer, grupos vinculados a determinadas músicas, fandoms y comunidades de creadores de contenido. «No todos los jóvenes hablan igual ni forman mismo grupo ni tienen mismos intereses».
«Lore», por ejemplo, tiene una historia anterior a Internet: proviene de lenguas germánicas y está relacionada con aquello que se sabe o se conoce. «De ahí la palabra folclore», remarca Kalinowski.
En los videojuegos adquirió otro recorrido. «Empezó en juegos de red, en mundos creados. Es la historia de algo que aparece en los juegos. El ‘lore’ de una espada, de un objeto del juego, por ejemplo», explica […].
Leer el artículo completo en La Nación.
- VIDEO: Santiago Kalinowski sobre diccionarios, regionalismos, corrección y otros temas de la lengua, en la radio Urbana Play
|
|