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La obra, consensuada entre las veintitrés academias de la lengua española —entre ellas, la Academia Argentina de Letras—, reúne más de 255 000 sinónimos y más de 20 000 antónimos.

El director de la RAE, Santiago Muñoz Machado, y la responsable del Instituto de Lexicografía de esta institución, Elena Zamora, presentaron en Madrid el Diccionario de sinónimos, antónimos y voces afines.
Crédito: Marcos Villaoslada - EFE.
Manuel Morales, en La Nación — Al hablar y al escribir se usan habitualmente sinónimos, palabras que significan lo mismo respecto a otra, pero se escriben de diferente forma. Por ejemplo, sinónimo tiene, entre otros sinónimos, igual, equivalente, parecido… De esa elección por los hispanohablantes de unas palabras y no otras con un significado cercano se ocupa el nuevo Diccionario de sinónimos, antónimos y voces afines (Espasa), el primero de este tipo y en papel de la Real Academia Española (RAE) en sus 313 años de historia, presentado el miércoles 20 de mayo en la sede de la institución en Madrid. Un resultado que se ha servido tanto del diccionario general como de otras obras académicas.
Como se indica en la portada de este volumen, de 2 226 páginas, recopila más de 255 000 sinónimos o afines y más de 20 000 antónimos u opuestos, distribuidos en más de 44 000 entradas. La diferencia de cantidad tan grande entre unos y otros estriba en que «en las lenguas, la función de las palabras es normalmente nombrar la realidad; los animales, las plantas, los objetos, las profesiones, no tienen un contrario. ¿Cuál sería el antónimo de caballo?, por ejemplo», ha explicado en la presentación la responsable del Instituto de Lexicografía de la RAE, Elena Zamora.
En este académico listado de palabras se aprecia, verbigracia, la gran abundancia de sinónimos en un término como borrachera, de la que se recogen cerca de sesenta: embriaguez, beodez, trompa, merluza, castaña, tajada, papalina, turca, mamadera, chupeta, cucuruca, pedal... Eso sí, todos sus antónimos se resumen en uno: sobriedad.
Como puede verse con la palabra borrachera, este diccionario, al igual que las otras obras académicas de la RAE, es panhispánico, por lo tanto, se ha consensuado con la Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE), formada por las veintitrés corporaciones que hay en el mundo. Así, una abreviatura indica si la palabra procede de América, o de España, o si es coloquial, o poco usada, entre otras aclaraciones.
Desde Espasa apuntan que el libro está dirigido, sobre todo, a los curiosos y estudiosos del lenguaje que quieran tener en su biblioteca una obra de consulta como esta, y en papel. No obstante, en la edición en línea del Diccionario de la Lengua Española (DLE) ya existe, desde su versión digital de 2023, la opción de ver en cada artículo sus sinónimos y, en caso de que los tenga, sus antónimos.
[…] El director de la RAE [y presidente de la ASALE], Santiago Muñoz Machado [académico correspondiente de la AAL], dijo que este nuevo diccionario se inserta en el interés por parte de la academia en el lenguaje claro, «una iniciativa a la que se han sumado seiscientas instituciones del mundo hispano». «Es un deber dirigirse a los ciudadanos en aquellas resoluciones referidas a sus derechos con los conceptos y frases que se entiendan mejor». En esto incluyó a «todas las corporaciones y profesiones que tienen un lenguaje diferenciado, como médicos y farmacéuticos».
«Es un diccionario que sirve para tener alternativas cuando formulamos una idea», añadió Muñoz Machado para terminar, acabar, finalizar, concluir, rematar, finiquitar o agotar.
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