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José Sanchis Sinisterra recibe el diploma de parte del presidente de la AAL, Rafael Felipe Oteriño
Tengo el gusto de traer hasta Madrid la representación de la Academia Argentina de Letras, a los fines de entregar al dramaturgo, profesor y director teatral don José Sanchís Sinisterra el diploma que lo acredita como Miembro Correspondiente de nuestra institución en España. Su designación, votada en la sesión N.° 1567 del 23 de octubre pasado, es un eslabón más en el proyecto que venimos elaborando tendiente a dar a la dramaturgia un mayor protagonismo en el quehacer de la Academia. Si bien los mandatos estatutarios imponen, en un sentido amplio, contribuir a los estudios lingüísticos y literarios, conservar y acrecentar el idioma y las formas vivas de la cultura, estimulando la creación literaria y la labor intelectual, fueron escasas las incorporaciones de representantes de esta rama de la cultura durante el siglo XX.
Solo en años recientes puede mencionarse el ingreso del historiador del teatro Jorge Dubatti y del actor y director Rafael Spregelburd como miembros de número, y poco antes del actor Oscar Martínez, quien actualmente reside en esta ciudad de Madrid. Pues bien, a instancias de los dos primeros, que propusieron su nombre, el año pasado fue votado por unanimidad el ingreso de José Sanchís Sinisterra en calidad de miembro correspondiente con residencia en Madrid. Se destacó su condición de dramaturgo y director teatral, con reconocidos vínculos en la dramaturgia hispanoamericana y en particular de la Argentina. Sus obras icónicas —no puedo dejar de mencionar ¡Ay, Carmela!, por la que mereció el premio al Mejor Autor Teatral en castellano—, tanto como su extensa labor pedagógica, son referencias permanentes para las generaciones de dramaturgos y actores de la Argentina.
Nacido en Valencia en 1940, Sanchís Sinisterra es Licenciado en Filosofía y Letras y durante muchos años dio clases sobre literatura española. En 1977 fundó el Teatro Fronterizo y ya en Madrid, en 2011, el Nuevo Teatro Fronterizo. Es autor de ochenta textos teatrales, entre originales, adaptaciones y dramaturgias, que fueron estrenados y publicados en Francia, Alemania, Inglaterra, Portugal, Suecia, Italia, Grecia, Bélgica, Holanda, Suiza, Rusia, Eslovenia, Dinamarca, Bosnia-Herzegovina, Serbia, Turquía, Lituania, Australia, Miami, y en toda Latinoamérica. Se destacan los títulos ¡Ay Carmela!, El cerco de Leningrado, Ñaque, Terror y miseria en el primer franquismo, entre otros. En 2019 la editorial española La Uña Rota publicó una antología de las obras originales escritas entre 1980-1996. A su vez, la editorial Punto de Vista prepara la edición de su Teatro completo.
En las deliberaciones de su propuesta se puso de relieve su condición de artista-investigador, tanto como sus valiosos ensayos y artículos de teoría teatral: La escena sin límites. Fragmentos de un discurso teatral, Dramaturgia de Textos Narrativos, Prohibido escribir obras maestras. Taller de Dramaturgia Textual, El texto insumiso. Nuevos fragmentos de un discurso teatral. También se destacó la creación de su concepto de «Narraturgia», como arte y técnica de trasladar materiales literarios al lenguaje escénico. En este orden, cabe mencionar sus traducciones de Anouilh, Cocteau, Giraudoux, Claudel, Achard y Beckett. Y doy término a mis palabras citando algunos de sus premios más recientes: Medalla de la Academia de Artes Escénicas (2024), Medalla de Oro a las Bellas Artes (2023), Doctor Honoris Causa de la Universidad de Toulouse (2019), Premio Max de Honor de la Sociedad General de Autores y Editores, cuyo salón nos presta el marco para esta celebración.
Discurso de Rafael Felipe Oteriño, presidente de la AAL,
pronunciado el 28 de mayo de 2026 en el acto en Madrid (España) en que celebró la recepción pública del académico correspondiente José Sanchis Sinisterra.
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