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Mónica Uriburu de Lernoud, Olga Fernández Latour de Botas [fallecida académica de número de la AAL] y Yuyú Guzmán fueron guardianas y difusoras de la cultura criolla.

Roberto Elissalde, en La Nación — El domingo 8 de marzo celebramos el «Día de la Mujer» y esta columna no podía dejar de evocarlas, como lo ha hecho reiteradamente a través de algunas emblemáticas de nuestra historia. Pero este año seguramente los lectores y el «gauchaje» se sentirán felices con la evocación de estas que bien merecen los versos que honran a doña María Ríos «mujeres de esa laya no creo que haya otra mejor», y que nos dejaron de acompañar en los últimos tiempos.
[…] Olga Fernández Latour de Botas, es un nombre íntimamente ligado al Rincón Gaucho, en el que colaboró en los primeros años, fue jurado de los concursos que organizaba y siempre amable comentarista de las notas. En lo personal la conocí siendo un adolescente, ella era profesora de la Escuela Nacional de Danzas, y escuché una conferencia magistral sobre el gaucho y el Martín Fierro, que terminaba con un recital del famoso conjunto de los hermanos Abrodos. Pero la sorpresa fue cuando ella tomó la iniciativa y salieron alguno de ellos y otros virtuosos a bailar zambas, cuecas y chacareras.
Mereció con justicia el reconocimiento de las Academias Nacionales de Historia y de Letras, y de las Academias Sanmartiniana y Browniana. Rescató cientos de obras que se habrían perdido, siguiendo los pasos de sus maestros, Juan Alfonso Carrizo, Augusto Raúl Cortazar, Bruno Jacovella y Julián Cáceres Freyre. Docente de vasta cultura, no dejaba de poner en algunos momentos una copla festiva de su autoría en clases o magistrales conferencias, como en los libros, artículos y cientos de trabajos que publicó, siempre con infinita generosidad formando una —para usar una palabra que le habría agradado—«tropilla» de discípulos. Su fe religiosa, se vio coronada con su tesis doctoral sobre la devoción mariana en el folklore argentino.
[…] Las tres llegaron a vivir largos años, fueron longevas y si, como decían los antiguos, la ancianidad es un premio, a ellas les fue concedido con largueza y fueron cada una en lo suyo guardianas de la memoria colectiva, que preservamos semanalmente en estas páginas, trasmitiendo historia, valores y tradiciones esenciales a nuestro ser nacional.
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Bailes folklóricos en el museo Yuyari Huasi, de La Rioja
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