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Desde el domingo 4 de enero se publica en La Nación.

La Nación — Remil es el protagonista de una exitosa trilogía literaria de espionaje político escrita por el periodista y escritor Jorge Fernández Díaz [académico de número de la AAL]. Es un personaje ficticio definido como un «héroe infame», que opera en los márgenes de la ley y a la sombra del poder en la Argentina. Antes de ser reclutado por los servicios de inteligencia fue condecorado por su coraje en la guerra de Malvinas: era un dragoneante cruel de la Infantería, luchó en la batalla de Monte Longdon y su sargento le decía todas las mañanas, con gran admiración: «hijo de remil putas». Quedó Remil. Su jefe y mentor es el coronel Leandro Cálgaris, refinado espía argentino que dirigió «La Casita», una base operativa y paralela dedicada a limpiar, salvar, manipular y quemar políticos, sindicalistas, periodistas y jueces.
En formato libro, Remil tuvo su debut con la novela El puñal, que vendió 100.000 ejemplares solo en la Argentina, fue traducida a varios idiomas y resultó finalista del Gran Premio de Literatura Policial de Francia y del Festival Violeta Negra de Toulouse. A esa novela le siguieron La herida y La traición con igual éxito.
A esta serie de verano que lanza La Nación la han bautizado significativamente Política Ficción, y lleva un lema sarcástico: «cualquier parecido con la realidad es culpa de la realidad». La acción se desarrolla en el puro presente, cuando Cálgaris y Remil son reclutados por una agencia paralela de la CIA en Buenos Aires con la misión de «cuidar al gobierno de sí mismo», en la idea de que Estados Unidos ha invertido mucha plata en su suerte y que, como fuerza aluvional, el oficialismo ha aceptado en su seno personajes impresentables que traerán problemas y que han pasado por debajo del radar de quienes debían «escanearlos» antes de convertirlos en funcionarios y en legisladores de distintos niveles en todo el país.
Los norteamericanos, para asegurar su misión, necesitan baquianos en el territorio, de manera que Cálgaris y su mano derecha cumplen ese rol con la intención de evitar que el gobierno argentino se siga pegando tiros en los pies, o al menos que no se noten los «errores» y acaben en escándalos.
Se trata, por supuesto, de un juego literario y ficcional, pero con la intención de imaginar y exhibir la intimidad de esa trama mafiosa y trucha que entrecruza toda la política argentina desde hace décadas.
«Los relatos de Remil siempre me permitieron mostrar sin máscaras esas trastiendas crudas; son como el reverso de mis columnas de opinión donde me atengo a la verdad periodística comprobable, sin romper el contrato de lectura de cualquier diario —cuenta Fernández Díaz—. Pero allí donde el periodismo traza una frontera (solo es posible publicar lo que puede probarse), yo siempre he logrado saltarla con la imaginación. Aunque, digamos, con una imaginación veraz, producto de la veteranía del oficio y del conocimiento de los mecanismos ocultos del poder».
La nueva serie del escritor se publica en todas las plataformas de La Nación todos los domingos desde el 4 de enero, con un novedoso formato audiovisual en la versión digital […].
Fuente: La Nación.
- VIDEO: Presentación de Política Ficción, la serie de verano de La Nación
- La Nación: «La fusión de periodismo, literatura y tecnología que revela el “lado B” de la política»
Primera entrega:
«La Navidad de los corruptos»
Jorge Fernández Díaz, en La Nación — «¿Usted es el jefe de la custodia?», me pregunta por fin ese hombre bajito, ansioso y afable. «No, yo soy la custodia», le respondo: llevo esperándolo dos horas y media en un sillón del vestíbulo de una casa de provincia, en pleno microcentro, pero no le guardo ningún rencor porque el aire acondicionado me ha salvado de este diciembre bochornoso y porque mi oficio trata, entre otras cosas, de la templanza […].
Seguir leyendo el texto, publicado el 4 de enero.
- VIDEO: La Navidad de los corruptos, por Jorge Fernández Díaz
Segunda entrega:
«Hay que salvar al presidente»
Jorge Fernández Díaz, en La Nación — Desde que lo balearon en el puerto de Olivos y casi lo mandan al otro barrio, Leandro Cálgaris utiliza para caminar un bastón de estoque con empuñadura de galgo de ébano: el coronel practicó esgrima desde joven y la hoja delgada de acero puro que lleva escondida podría atravesarle el corazón a cualquiera. El servicio de Inteligencia técnicamente no nos ha retirado todavía, pero nos ha quitado el mando y nos mantiene en un nuevo limbo, que Cálgaris aprovecha para gerenciar sus empresas y tomar café con los políticos, y yo para cumplir encargos de ganapán y algunos de sus caprichos de ocasión […].
Seguir leyendo el texto, publicado el 11 de enero.
- VIDEO: Hay que salvar al presidente de sí mismo, por Jorge Fernández Díaz
Tercera entrega:
«El botín de toda una vida»
Jorge Fernández Díaz, en La Nación — En la confortable cabina de su Bell 407, el funcionario y su esposa van mudos y ensombrecidos. Es un día soleado y con una visibilidad perfecta; sobrevolamos una zona rural de Brandsen y cuando el piloto nos anuncia que iniciará por fin el descenso, la pareja no puede evitar echar un vistazo melancólico desde la amplia ventanilla: un paraíso en forma de mansión de lujo y de estancia de campo; una chacra con una piscina olímpica, un estanque artificial, galpones y establos, una pequeña granja y un helipuerto […].
Seguir leyendo el texto, publicado el 18 de enero.
- VIDEO: El botín de toda una vida, por Jorge Fernández Díaz
Cuarta entrega:
«Una sorpresa en el tren fantasma»
Jorge Fernández Díaz, en La Nación — La señorita se deshizo de un abrazo y ofreció preparar un cóctel y lo mezcló discretamente con clonazepam líquido. El galán percibió un sabor amargo, pero ella ya estaba semidesnuda, así que aguantó el mal trago y siguió desplegando sus dotes de seducción y mostrándole fotos eróticas en su teléfono de batalla hasta que comenzó a sentirse perdido y exhausto. Cuando despertó tenía el departamento arrasado y le faltaban, entre muchos otros efectos, sus tres celulares […].
Seguir leyendo el texto, publicado el 25 de enero.
- VIDEO: Sorpresas en el tren fantasma, por Jorge Fernández Díaz
Quinta entrega:
«Un espía bolivariano»
Jorge Fernández Díaz, en La Nación — Estoy siguiendo en mi 4x4 a un agente venezolano desde hace horas y creo que se ha dado cuenta: primero me paseó por toda la ciudad y ahora me está llevando tierra adentro, hacia zonas rurales. Recuerdo que hace veinte años, cuando yo utilizaba la «cobertura» y las credenciales de un alto miembro de la Policía Federal y andaba siguiendo la pista de un misterioso proveedor de marihuana a gran escala, crucé al Paraguay y decidí, por cortesía profesional, presentarme al comisario de una ciudad fronteriza y explicarle qué tareas me encontraba desempeñando […].
Seguir leyendo el texto, publicado el 8 de febrero.
Sexta entrega:
«Operación zapatos sucios»
Jorge Fernández Díaz, en La Nación — Recuerden: estamos trabajando para una agencia privada que reporta directamente a Washington, y tenemos como misión cuidar al gobierno nacional de sí mismo. Es la hora del té, y mientras una secretaria convida masas dulces que parecen galletas para perros, el yanqui que dirige el business y fuma Partagás nos cuenta un chisme: «Alguien de una embajada amiga preguntó en la nuestra si teníamos el mismo problema». Licitaciones amañadas en un organismo autárquico con pedidos de coima incluidos […].
Seguir leyendo el texto, publicado el 1 de febrero.
- VIDEO: Operación zapatos sucios, por Jorge Fernández Díaz
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