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Rafael Felipe Oteriño, Jorge Dubatti, Andreína Adelstein y Pablo Cavallero
Es para mí un gran honor presentar, en nombre del jurado, esta primera edición del Premio de Dramaturgia de la Academia Argentina de Letras. Me emociona profundamente que esta Academia haya dispuesto esta distinción para la literatura teatral. Infinita gratitud, presidente Oteriño, en nombre de la escena nacional, a la Mesa Directiva que usted preside y a los miembros de la AAL. El teatro argentino es, sin duda, uno de los patrimonios culturales más valiosos de nuestro país, reconocido internacionalmente, por lo que este Premio a la Dramaturgia (que, insisto, se realiza por primera vez en la historia de la AAL) era necesario, y su existencia, inexorable.
En esta ocasión el período que cubre el Premio es 2023-2024. Trabajamos intensamente con el equipo del Jurado. Eduardo Álvarez Tuñón, Rafael Spregelburd y quien les habla rastreamos piezas estrenadas o escritas/publicadas en esos años. La riqueza de producción nos permitió considerar setenta y seis piezas correspondientes a 2023, y otras cuarenta y ocho de 2024. Frente a la diversidad y valores de los textos considerados, optamos por separar los años y otorgar un premio para cada temporada.
Tras horas de discusión, fue imposible elegir una sola pieza para el año 2023. Así, por unanimidad, resolvimos otorgar el Premio Dramaturgia AAL correspondiente al período 2023 en forma compartida, ex aequo, a: Mariano Pensotti, por Los años, y a Mariano Tenconi Blanco, por Las ciencias naturales (sin orden de mérito). Algo semejante pasó con 2024: Premio Dramaturgia AAL correspondiente al período 2024 a Sandra Franzen, por El sentido de las cosas, pero sumamos dos menciones especiales 2024 a Pablo Dos Reis, por Todo lo que me falta, y a Valentino Grizutti, por su obra Plot (menciones especiales también ex aequo, sin orden de mérito).
Me permito leerles un fragmento del Acta del 10 de junio de 2025 en la que el jurado fundamenta la elección de las obras: «En todos los casos, además de la diversidad de las poéticas, sobresale la originalidad y potencia creadora de los textos, así como su excelencia compositiva. Se destaca en Pensotti el complejo procedimiento constructivo que conecta magistralmente relaciones y diferencias entre tiempos distantes y la especulación sobre el futuro en contraste con el pasado inmediato; en Tenconi Blanco, la ambiciosa estructura de viaje naturalista por la pampa a la manera del siglo XIX, el humor y la reescritura del mito de Fausto en diferentes niveles, incluso el de teatro dentro del teatro; en Franzen, la representación de las islas de su provincia natal y las tensiones políticas entre la condición del artista y los discursos institucionales; en Dos Reis, la innovación de su estructura dramática, en la que sabiamente resuelve para un único actor un universo polifónico de múltiples personajes, así como la efectiva comicidad y la indagación en la identidad; en Grizutti, una dramaturgia que teje con sutilezas, alejadas de toda solemnidad, las tensiones entre lo real y lo ficticio, a la par que señala direcciones posibles hacia un necesario teatro del futuro».
Es una alegría que los premios hayan recaído en dramaturgos de tan amplia y reconocida trayectoria como Mariano Pensotti, Mariano Tenconi Blanco y Sandra Franzen, referentes fundamentales del teatro nacional en el siglo XXI. No hace falta presentarlos porque son muy conocidos. Pensotti dirige sus propias producciones y cuenta en su trayectoria con textos notables: El pasado es un animal grotesco, Cineastas, Arde brillante en los bosques de la noche, Cuando vuelva a casa voy a ser otro, Una sombra voraz. Mariano Tenconi Blanco también dirige las puestas en escena de sus textos, entre los más valiosos del nuevo siglo: Quiero decir te amo, La fiera, Todo tendría sentido si no existiera la muerte, La vida extraordinaria, Las cautivas, La mujer fantasma, Madre ficción. Sandra Franzen, santafesina, continúa la tradición del emblemático grupo independiente Equipo Teatro Llanura de su provincia (al que perteneció, junto a Jorge Ricci y Rafael Bruza, entre otros) y ha escrito La chatita empantanada, El corazón del incauto, No es amor, es deseo, Gira trunca, Guacho, Maldita. Con Franzen quiero destacar la presencia de una teatrista de provincia, Santa Fe, representante de otro territorio dramático argentino. Como es sabido, no hay «un» teatro nacional, sino «teatros nacionales» (así, en plural), con imaginarios, poéticas, tradiciones, técnicas, concepciones estéticas y públicos diversos. Hay dramaturgias argentinas de la montaña, de los ríos, de las mesetas, de la selva, del mar, de los hielos… Es relevante que el Premio de Dramaturgia de la AAL tenga en cuenta las múltiples expresiones territoriales de los teatros nacionales.
Es también una alegría que la AAL distinga con las menciones a nuevos dramaturgos, jóvenes autores, Dos Reis y Grizutti, cuyas obras constituyen puntas de vanguardia e innovación proyectadas hacia el teatro por venir, como señala Giorgio Agamben, contemporáneos anacrónicamente hacia el futuro.
Entregaremos a continuación los diplomas a los premiados y mencionados. Les pedimos a los dramaturgos que, brevemente, digan unas palabras. Y cerramos esta presentación expresando nuestro deseo de que el Premio de Dramaturgia de la AAL se sostenga bianualmente, y quede ya la cita para dirimir en 2027 el período 2025-2026. Muchas gracias y pido un fuerte aplauso para los autores distinguidos.
Jorge Dubatti, académico de número de la AAL.
Discurso pronunciado el jueves 27 de noviembre de 2025,
en el acto de la Academia Argentina de Letras en el que se entregaron
los reconocimientos anuales de la AAL edición 2025
(correspondientes a los períodos 2023 y 2024).


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