| |

Hinchas argentinos festejando en Obelisco tras ganar la Copa del Mundo en 2022. Crédito: Mariana Nedelcu/Reuters.
Fito Paniagua, en República de Corrientes — El país pudo llamarse Provincias Unidas del Río de la Plata o de Sudamérica. Sin embargo, «el nombre adoptado por los poetas», la Argentina, «ha triunfado sobre todos los nombres de la prosa oficial», dice Ángel Rosenblat, en El nombre de la Argentina.
El nombre de nuestro país proviene del latinismo argentum, plata, por la creencia de que en estas tierras abundaba ese metal.
El adjetivo argentinus (argentino) deriva del nombre que los españoles le pusieron al estuario donde desembocan los ríos Paraná y Uruguay: Río de la Plata.
Se dice que, en 1602, el clérigo español Martín del Barco Centenera usó la palabra argentina por primera vez en un poema sobre la región.
Rosenblat cuenta que Del Barco Centenera era un español extremeño, que llegó a esta parte del mundo como miembro de la expedición de Juan Ortiz de Zárate, en 1572.
El relato de Del Barco Centenera, escrito en forma de poema, se publicó en 1602, en Lisboa, con el nombre Argentina y Conquista del Río de la Plata, con otros acaecimientos de los Reinos del Perú, Tucumán y Estado del Brasil.
Haré con vuestra ayuda este cuaderno
del Argentino reino recontando
diversas aventuras y extrañezas,
prodigios, hambres, guerras y proezas.
Rosenblat explica que, hasta ese momento, Argentina no es más que «el nombre de un poema». Centenera, en lugar de rioplatense, usa, con intención poética, el adjetivo latinizante argentino.
Como dice Claudia Peiró en Infobae, desde 1602 hasta el decreto de Santiago Rafael Luis Manuel José María Derqui del 1 de octubre 1860 que estableció que República Argentina sería el nombre legal del país desde entonces, mucha agua corrió bajo el puente.
Ahora, ¿debe usarse el artículo la ante Argentina, como en los topónimos (el) Brasil, (los) Estados Unidos, (el) Paraguay, (la) India?
La normativa académica indica que el uso es opcional, aunque advierte que la tendencia más clara entre los hablantes es a que se prescinda del artículo.
La Nueva gramática de la lengua española (2009) dice que el artículo «no se suprime cuando se usa en nombres oficiales, como en República del Perú o en República Oriental del Uruguay, pero puede omitirse en muchos otros contextos: (el) Perú; (el) Paraguay, (el) Uruguay, (la) Argentina».
La Academia Argentina de Letras (AAL) sostuvo la recomendación de que se emplee el artículo delante del nombre de nuestro país (la Argentina), para señalar de ese modo la elisión del sustantivo República que ocasiona la sustantivación del adjetivo.
En las declaraciones más recientes, la institución reconoce que el uso sin artículo se oficializó puesto que —como lo explica el informe de 1994— se lo incluyó así en las listas alfabéticas de la Organización de las Naciones Unidas, en las que el nombre de nuestro país figura bajo la letra A.
Pese a la preferencia de la ONU, la AAL insistió en que lo preferible es hablar de la Argentina, «puesto que no faltan razones históricas y gramaticales que justifican el empleo del artículo».
Entre los argumentos históricos, se explica que ya la Constitución nacional de 1853 se refería, entre otros, al nombre de República Argentina: «Las denominaciones adoptadas sucesivamente desde 1810 hasta el presente, a saber: Provincias Unidas del Río de la Plata, República Argentina, Confederación Argentina, serán en adelante nombres oficiales indistintamente para la designación del Gobierno y territorio de las provincias, empleándose las palabras ‘Nación Argentina’ en la formación y sanción de las leyes».
Si bien la Constitución proponía otras formas de probada relevancia histórica, la denominación oficial preferida fue, en general, la de República Argentina, como se explica en la página oficial de la Casa Rosada, argumenta la AAL.
Sin embargo, al omitir el sustantivo República, los sitios electrónicos gubernamentales usan la forma simple Argentina, «a la que se recurre en contextos más informales o en mensajes dirigidos al ciudadano: ‘Viví Argentina’ (en una página de Turismo)» […].
Leer el artículo completo en República de Corrientes.
|
|